Los 20 pueblos más bonitos de Navarra

Imagina un escenario de bosques, de paisajes protegidos por las altas montañas, verdes llanuras y ríos de colores sorprendentes. Imagina castillos y cuevas abrigando los pueblos con más historia, naturaleza en estado puro y tradición.

Imagina Navarra.

Y es que mucho más allá de los Sanfermines, que son sin duda el sello de indentidad de la zona, existen incontables rincones en los que merece la pena perderse.

Ya sabéis de sobra que no podemos estar quietos, y que nuestro afán aventurero nos ha llevado a descubrir alguno de los pueblos más bonitos de Navarra, aunque estamos seguros de que no todos.

Hoy te vamos a descubrir alguna de estas joyas que tienes que visitar.

Abre el mapa, saca el lápiz y apunta. ¡Te vamos a dejar con la boca abierta!

 

Olite

Albert Torrelló-FLICKR

Albert Torrelló-FLICKR

El reinado de Carlos III fue sin duda, el comienzo del esplendor de este pueblo, que vio como su panorámica comenzaba a cambiar, llegando a adquirir una belleza que dura hasta día de hoy.

Sin duda, uno de los papeles protagonistas lo juega el Palacio Real, que en la época fue uno de los más bonitos y reconocidos incluso fuera de la Península.

Es un pueblo medieval en el que parece haberse detenido el tiempo, y haber atrapado también las construcciones que lo forman, como es el caso de las iglesias de Santa María la Real, y San Pedro.

Estella

santiago lopez-pastor-FLICKR

santiago lopez-pastor-FLICKR

Estella es un pueblo monumental de calles medievales y arquitectura románica. El Palacio de los Reyes de Navarra es testigo involuntario del trasiego de miles de peregrinos al atravesar tierras navarras. Imprescindible es también el puente de la Cárcel sobre el río Ega, rodeado de coquetas casitas.

Ochagavía

Turol Jones-FLICKR

Turol Jones-FLICKR

Sin duda, aquí la cámara podrá captar una de las mejores panorámicas de la zona. Este pueblo no entiende de perfiles malos, ni de filtros.

Con la eterna compañía del perfil que forma el Pirineo navarro, el pueblo se resuelve en calles empedradas y casas que conservan la esencia de antaño y cuentan con la originalidad de sus materiales, y de su historia.

En el casco urbano además, las casas se disponen a lo largo de su río, que baña la estampa de tejados rojizos, en pico y de poca altura.

Como colofón, su puente medieval y la iglesia construida en piedra que ponen el broche de oro.

Lesaka

Batto0-FLICKR

Batto0-FLICKR

Lesaka es el pueblo más urbano de la comarca de Cinco Villas, a la que pertenece junto a otros cuatro municipios. Su carácter rural de antaño ha ido perdiéndose paulatinamente hasta convertirse en uno de los principales focos industriales de la zona. En la villa conviven elegantes edificios con construcciones históricas, como la iglesia de San Martín de Tours, y numerosas casas-torres medievales, como Zabaleta.

Roncesvalles

Si hay un pueblo por excelencia que deba recibir la denominación de histórico, ese es Roncesvalles.

Henri Bergius-FLICKR

Henri Bergius-FLICKR

En su postal, el protagonismo absoluto se lo lleva el paisaje forestal que viene por su situación geográfica, en el Pirineo navarro, por lo que es una joya de la naturaleza.

Tras la derrota de Carlomagno, son muchos los motivos por los que es uno de los pueblos más bonitos. Entre otros, que es uno de los puntos de paso del Camino de Santiago.

Su iglesia de piedra, la Colegiata de Orreaga, y las antiguas danzas en honor a la Virgen de Muskilda son algunos elementos culturales que han hecho ganarse a pulso su puesto a la cabeza de la lista.

Sangüesa

Brian Adamson-FLICKR

Brian Adamson-FLICKR

Cada rincón de Sangüesa desborda historia. De hecho, se suele decir que este municipio alberga un monumento en cada calle. Destaca el Castillo de San Javier y el monasterio de San Salvador de Leire. Igual de imprescindible es la iglesia de Santa María la Real o la gastronomía del lugar, donde predominan el queso, las carnes de caza o las setas.

Ujué

Uno de los pueblos más tranquilos y bonitos que hemos visitado.

Ignorant Walking-FLICKR

Ignorant Walking-FLICKR

Una de las cosas que enganchan es su situación, en la parte más alta de una meseta, y actuando casi como pueblo-mirador hacia las zonas más bajas de su perfil.

El colofón lo pone el Santuario- Fortaleza en honor a Santa María, que es vigilante de excepción del resto del pueblo, que se forma a sus pies.

La sierra es de quien recibe nombre este pueblo en el que no hay más de 200 habitantes durante todo el año, lo que proporciona una calma como en pocos lugares existe.

Un remanso de paz a poco más de 50 kilómetros de Pamplona.

Tafalla

thierry llansades-FLICKR

thierry llansades-FLICKR

Según la leyenda, Túbal, primer habitante de la península ibérica, fundó esta población. De ahí que una de las calles principales y el restaurante más famoso de Tafalla se denominen así. En la parte vieja, destaca la plaza de los Fueros y también la iglesia de Santa María. Desde el siglo XV, cada febrero Tafalla celebra una de las ferias de ganado más concurridas de Navarra.

Artajona

Albert Torrello-FLICKR

Albert Torrello-FLICKR

Es uno de los más llamativos de Navarra; concretamente se encuentra dentro de la comarca de Tafalla, y a unos 30 kilómetros de Pamplona.

Si hay un elemento que haga reconocible a Artajona, ese es El Cerco, un conjunto de construcciones que crean una fortificación medieval, en piedra, de una belleza inigualable.

Entre sus calles, que cuentan con la piedra como esencia, la estrechez de su entramado da paso a sus monumentos.

Alguno de los más importantes son la iglesia de San Pedro, y la ermita de Nuestra Señora de Jerusalén.

Burguete

Batto0-FLICKR

Batto0-FLICKR

Este enclave del Pirineo navarro atrapó a Ernest Hemingway, tal y como revelan sus escritos. La belleza de sus paisajes invita a la tranquilidad y a disfrutar de la variedad de rutas senderistas para adentrarse en este rincón privilegiado de la región. La iglesia de San Nicolás de Bari es su monumento más emblemático y las truchas, el plato más delicioso que degustar en este lugar.

Zugarramurdi

Este municipio merece un hueco en vuestras agendas sin duda, ya que es uno de los más curiosos y de los que más historias y leyendas encierra.

Mikel Iturbe Urretxa-FLICKR

Mikel Iturbe Urretxa-FLICKR

¿Quién no ha escuchado alguna leyenda de brujas que tiene Zugarramurdi como paisaje?

Si hay algo que visitar son las cuevas, excavadas por la acción del agua del río Olabidea, que creó entre las rocas algunos canales de hasta 30 metros de ancho y más de 100 de largo.

Pero no todo son cuentos. La realidad es que es un paraje incomparable que merece la pena visitar.

Roncal

Esqui-Ando con Tònho-FLICKR

Esqui-Ando con Tònho-FLICKR

Roncal es una de las paradas esenciales si estás de visita en el Valle del Roncal. Localidad natal del tenor Julián Gayarre, en ella sobresale la parroquia de San Esteban de estilo gótico renacentista, que data del siglo XVI. No desaproveches la oportunidad de saborear el queso Roncal, pionero en obtener la Denominación de Origen de Quesos de España.

Elizondo

La capital del Valle de Baztán no podía faltar en nuestro cuaderno de viajes.

mertxe iturrioz-FLICKR

mertxe iturrioz-FLICKR

Sus calles se dividen a ambos lados del río Baztán, que ocupa el centro de las postales y fotografías de aquellos que vienen a visitarnos. En las dos zonas además, la estructura viene de la mano de las casas señoriales, los palacios y los edificios imponentes.

Por citar algunos, el palacio de Arizkunenea y el de Datue.

Al norte de Navarra, y con un paisaje en el que su casco urbano se mezcla con la naturaleza más pura, esta zona cuenta además con un folklore muy arraigado, Baztandarren Biltzarra es el conjunto de las danzas y bailes coloridos que tienen lugar en las fiestas que reúnen a todos los pueblos de la comarca.

Bera de Bidasoa

Juan de la Puente-FLICKR

Juan de la Puente-FLICKR

Bera es el último pueblo de la comarca de Cinco Villas, un municipio repleto de casas solariegas. Merece la pena recorrer el vistoso barrio de Alzate y pasear por la calle Legia, la más fotogénica. La iglesia de San Esteban es el principal monumento.

Puente la Reina

aherrero-FLICKR

aherrero-FLICKR

Es un lugar mágico para todo aquel que lo visita, contando con una panorámica espectacular que une naturaleza y cultura en un lienzo perfecto.

Es una zona de gran importancia en el Camino de Santiago, ya que es punto de unión entre diferentes rutas que emprenden los peregrinos.

Además, sus poco más de 2.000 habitantes han sabido conservar perfectamente las leyendas e historias que tienen como protagonista este lugar.

Amaiur

Josep Maria Viñolas Esteva-FLICKR

Josep Maria Viñolas Esteva-FLICKR

Un arco típicamente navarro es el encargado de recibir a todo aquel que visita Amaiur. Se trata de uno de los pueblos más emblemáticos del Valle del Baztán, con sus casas blancas con marcos de madera y sus paisajes. Un monumento en el monte Gaztelu recuerda que ahí se alzaba la última fortaleza que resistió la conquista de Castilla sobre el reino de Navarra.

San Martín de Unx

Learn by doing MU-FLICKR

Learn by doing MU-FLICKR

Hablar de San Martín de Unx es hablar de callejuelas medievales, iglesias románicas y vinos. La iglesia de San Martín de Tours, del siglo XII, es una de las joyas del románico navarro, un auténtico placer para los sentidos. No puedes irte sin probar el típico vino rosado ni las almendras garrapiñadas.

Etxalar

Yon Mora-FLICKR

Yon Mora-FLICKR

Esta localidad de la comarca de las Cinco Villas es principalmente conocida por sus palomeras, unas torres de gran altura construidas para la caza de palomas. Es en otoño cuando tiene lugar esta centenaria forma de caza. Entonces, la tranquilidad habitual de Etxalar da paso a un ambiente frenético y festivo.

Isaba

total 13-FLICKR

total 13-FLICKR

Isaba es otro de los tesoros que esconde el Valle del Roncal. Conserva su fisonomía arquitectónica tradicional intacta, caracterizada por casas de piedra y tejados preparados para las intensas nevadas. En el centro del municipio se erige la iglesia de San Cipriano, del siglo XVI.

Arizkun

Josep Maria Viñolas Esteva-FLICKR

Josep Maria Viñolas Esteva-FLICKR

A orillas del río Bidasoa y en pleno verdor del Valle del Baztán, emerge este apacible pueblo de casonas nobles y larga tradición. Merece especial mención el barrio de Bozate, la iglesia de San Juan Bautista, el Palacio de los Ursúa y el Museo Santxotena, un espacio al aire libre dedicado a la mitología vasca.

Gustavo Maximo-FLICKR

Gustavo Maximo-FLICKR

Aquí acaba nuestra ruta por Navarra, y aunque estamos seguros de que sabes algún pueblo más que merece estar en nuestra lista, ésta es una buena muestra de la maravilla de nuestro país.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *