Una ruta por los pueblos más bonitos de Mallorca

Edgar Jansen (Flickr)

Mallorca tiene algo especial y es que es la isla más poblada de las Baleares y, además, la segunda de España con más habitantes, tras Tenerife . Conocida hace años como la isla de la calma ha dejado paso a un turismo más playero.

13 millones de visitantes, la mayoría de origen alemán y británico, visitan cada verano esta isla y es que los pueblos que encontramos por sus calles te dejan sin palabras.

Alcudia

Este pueblo de casi 20000 habitantes está enmarcado en el Parque Natural de la Albufera, al norte de Mallorca. Es un Municipio Ecoturístico desde 1992 debido a su riqueza natural. Zona ocupada por reyes durante la Edad Media alberga numerosas murallas y castillos que visitar. Los podrás descubrir mediante una visita guiada en el tren turístico que parte del paseo marítimo y en el que encontrarás la playa más grande de las Baleares.

Cristian Bortes (Flickr)

Cristian Bortes (Flickr)

El municipio cuida a sus visitantes y es que en él es típico hacer la ruta de las tapas. En estas podrás elegir entre platos tradicionales como el frit mallorquín, lomo con champiñones, los caracoles, el tumbet… aunque si no te decides por uno podrás pedir un variat y acompañarlo de un buen vino de la comunidad. Además, cuando la temporada veraniega llega a su final, el Día del Turista se celebra en la Ciudad Blanca, junto al puerto, con actividades para toda la familia además de un mercadillo y actuaciones musicales.

Pollensa

Este municipio se ubica al norte de la isla, en la zona más septentrional y está considerado uno de los pueblos con más historia del Mediterráneo.

GanMed64 (Flickr)

GanMed64 (Flickr)

Vestigios fenicios, griegos, romanos y musulmanes, entre otros, se alzan a lo largo de sus calles. También ha sido un rincón especial para numerosos pintores que han ilustrado en sus cuadros el puerto marítimo o su puente romano que, aunque es de hace 2 siglos, recuerda a aquella época. Más antigua es la época a la que se remonta la zona conocida como El Calvario, llamada así por su parecido con Jerusalén.

Bañalbufar

Este pequeño pueblo, de marcada tradición viñera, destaca por sus casitas de fachadas blancas y tejados apaisados. Al suroeste de la Sierra de Tramontana, alberga en su interior cuatro pequeñas montañas desde las que disfrutarás de unas vistas estupendas en sus miradores, utilizados antaño para avisar a la población de la llegada de piratas.

La Torre de Veguer, reconstruida, también tenía esta función. Asimismo, disfrutar de la costa desde el Café Bellavista no tiene precio.

Anna&Michal )Flickr)

Anna&Michal )Flickr)

Aunque es una localidad pequeña el turismo está muy desarrollado en un lugar donde numerosas son las rutas que puedes hacer. Entre estas destacan la de Sal Volta des General, una ruta que parte del pueblo y llega hasta la Playa del Port des Canoges no sin antes atravesar un bosque de pinos.

Ferrerías

Último vestigio del pueblo musulmán en la isla que dejo como monumento el castillo de Santa Águeda, al que se accede a través de una calzada romana.

Sandra G.Herreros (Flickr)

Sandra G.Herreros (Flickr)

Es solo uno de los más de 50 bienes culturales que alberga el municipio en el que destacan los asentamientos, cerros, ruinas, torres y castillos como el ya nombrado.

Un pueblo para visitar en familia y en el que adentrarse en el pasado a la par que disfrutas de la gastronomía local y de unas calas de aguas cristalinas maravillosas.

Palma de Mallorca

No se podría acabar este post sin hablar de la capital. La octava ciudad más grande de España, que cuenta con una notable población de origen extranjero y es que algo tiene esta ciudad que a todo el mundo le enamora. Si te dejas caer por ella durante tus vacaciones, comprobarás que el turismo, prioritariamente de sol y playa, está muy desarrollado y, por ello, coches de caballos y autobuses panorámicos recorren una ciudad en la que pararse en cualquier bar para disfrutar de un buen vino.

Edgar Jansen 2 (Flickr)

Edgar Jansen 2 (Flickr)

Modernista, Gótico y Judío son los estilos que se entremezclan entre los monumentos de una localidad en la que descubrirás la famosa Catedral de Palma, el Ayuntamiento, el Palacio de la Almudaina o los baños árabes además de la Sierra de Tramontana en cuyo interior se encuentra el Castillo de Bellver.

También te enamorarás de su casco histórico, construido a partir de un patio.

La Sierra de Tramontana os acompañará a lo largo de vuestro descubrimiento por una isla maravillosa tanto en el interior como en la costa con sus largas playas de aguas cristalinas. Un viaje para realizar con toda la familia y disfrutar de unos días relajados entre monumentos y una gastronomía que hará las delicias de vuestros estómagos.

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