Ruta por los rincones con encanto de Cantabria

Roman Königshofer-FLICKR

Cantabria tiene un montón de rincones que conocer y de los que disfrutar. En su mayoría, los espacios naturales son los más demandados por los turistas que vienen en busca de desconexión y panorámicas con encanto.

Pero sus pueblos, sus tradiciones y su gastronomía son otros de los motivos por los que viajar hasta Cantabria se hace un imprescindible en las vacaciones.

Es el conjunto de todos estos lugares el que hace que los rincones cántabros sean sin duda, lugares que guardan mucha magia.

Hoy vamos a enseñarte los más bonitos. Algunos seguramente los conozcas, y otros esperamos descubrírtelos a continuación.

Si te atreves a viajar con nosotros, ¡nos vamos ya!

 

Playa de Berria

Jose Luis Garcia de los Salmones-FLICKR

Jose Luis Garcia de los Salmones-FLICKR

Sin duda, este lugar encabeza la lista de los más bonitos de Cantabria. Y si echas un vistazo a la panorámica, entenderás por qué.

Un espectacular arenal que se extiende dos kilómetros, y que tiene de ancho 200 metros, donde el agua, la tierra y las plantas se mezclan para darnos uno de los mejores regalos de la zona. Para visitarlo tendrás que ir hasta Santoña, donde vas a encontrar paredes rocosas enmarcando la playa, y a un lado el monte Buceiro.

Una de las peculiaridades de esta playa, es que aquí se encuentra el centro penitenciario de El Dueso, algo que podría estropear a priori la estampa, aunque para los reclusos es sin duda, una de las mejores vistas que pueden tener.

 

Reserva del Saja Nansa

jose maria vazquez-FLICKR

jose maria vazquez-FLICKR

Uno de los rincones con más belleza es el que te presentamos ahora, siendo incluso reconocido por el literario Benito Pérez Galdós en su obra Cuarenta leguas por Cantabria, donde ya ponía la miel en los labios sobre este sitio, y despertaba la curiosidad de todos sus lectores.

El caso es que se citan aquí dos valles, el del Saja y el del Nansa, que ofrecen un paisaje idílico, como de película, y con una gran cantidad de elementos naturales que le hacen ser la estampa perfecta para pasar una jornada de senderismo.

Que ¿qué te vas a encontrar aquí? Naturaleza por todas partes. Un rincón en el que las cascadas que forma el agua de los dos ríos se mezclan entre los espacios verdes.

¡Una pasada!

 

Tudanca

David Ceballos-FLICKR

David Ceballos-FLICKR

Dejamos la parte natural para adentrarnos en uno de los pueblos con más encanto de Cantabria. Un lugar que parece un decorado de cuento en el que pasear es viajar al pasado.

Entre los elementos más destacables se encuentra la piedra, con la que se han construido desde las pequeñas casitas, hasta los edificios más señoriales, aunque siempre conservando la esencia de antaño, y la arquitectura montañesa.

Con la piedra, únicamente rompe el color verde de la naturaleza que cobra protagonismo entre sus calles, y las macetas con plantas que decoran las viviendas.

Sin duda, es un pueblo en el que disfrutar de una jornada, con la única compañía del valle del Nansa junto al que se encuentra este pueblo.

 

Iglesia de San Martín de Tours

José Antonio Gil Martínez-FLICKR

José Antonio Gil Martínez-FLICKR

Si pensamos en los paisajes cántabros se nos vienen a la cabeza, seguro, los típicos valles pasiegos en los que el color verde es una constante, y las playas terminan por decorar la costa. La piedra en sus casas, y ese olor a tradición tan característico.

Pero paseando por algunos pueblos, nos encontramos con verdaderas joyas que no esperamos. Es el caso de lo que ocurre en Cigüenza, un pueblo en el que podemos viajar a través de la iglesia de San Martín de Tours, hasta Perú.

El motivo es que la mandó construir un vecino que emigró a Perú, y al volver quiso tener un pedazo de allí en su pueblo natal, copiando la estructura de la que había en el país sudamericano.

La verdad es que es uno de esos lugares que no hay que perderse.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

¿Te ayudamos? 91 790 790