Qué ver en Sepúlveda, un rincón en las Hoces del Duratón

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El encanto del paisaje de las Hoces del Duratón es bastante conocido, y es que, es uno de los espacios naturales más importantes de la provincia de Segovia.

Desde 1989 está catalogado como Parque Natural, y no es para menos, porque su alto valor ecológico, puesto que sirve de refugio para muchas aves, como el buitre leonado, por ejemplo, y la belleza de este impresionante cañón hacen que sea una de las zonas más visitadas dentro del territorio segoviano.

Pero más allá del Parque Natural de las Hoces del Duratón, merece la pena conocer el entorno, donde podemos encontrar más de un pueblo con mucho encanto.

Uno de ellos, enclavado entre los paisajes de las Hoces, es Sepúlveda, una antigua villa medieval que no solamente es es las más bonitas de la provincia, sino que está incluida en la lista de los Pueblos más bonitos de España.

¿Te apetece adentrarte en sus calles y conocer su patrimonio y cultura? ¡Vamos a ello!

UNA PEQUEÑA PINCELADA DE SU HISTORIA

Aunque el trazado actual se debe, en gran parte, a la época medieval, estas tierras estuvieron habitadas mucho antes, pasando por civilizaciones como la romana, visigoda o musulma, e incluso, se han llegado a encontrar restos de la Prehistoria.

En el período de la Edad Media es cuando empieza su máximo apogeo, llegando a levantar hasta 15 iglesias durante el reinado de Alfonso VI, algunas de ellas en pie a día de hoy, junto con un extenso patrimonio histórico.

¿QUÉ VER EN SEPÚLVEDA?

Perderte por las calles de Sepúlveda es viajar en el tiempo, dejando ver, a través de sus monumentos la importancia histórica de esta preciosa villa cuyo casco antiguo está declarado Conjunto Histórico Artístico desde el año 1951.

Si no sabes muy bien por dónde empezar el recorrido, aquí van unas cuantas sugerencias:

1. EL CASTILLO Y LAS MURALLAS

Aunque hay que echarle algo de imaginación, no es difícil entender que la situación geográfica de Sepúlveda era un enclave perfecto para levantar un castillo.

Hoy en día no quedan más que algunos restos del Castillo de Fernán González (siglo X), pero junto con el edificio de la Casa Consistorial y su característico Reloj de la Plaza, forman la estampa más típica para inmortalizar en una fotografía.

Con las murallas pasa igual que con el castillo, puesto que se conservan tan solo unos tramos, aunque en su momento rodeaban el perímetro de la ciudad, llegando a tener hasta siete puertas de entrada, siendo la Puerta del Ecce Homo la que mejor se conserva.

2. PLAZA MAYOR

Además de ser el lugar donde podemos contemplar los restos del castillo, esta plaza es el corazón del pueblo, no solamente por ser el centro neurálgico para sus habitantes, sino por su estructura tradicional de las plazas castellanas.

En la plaza, además del castillo, puedes conocer otros edificios importantes como la Prisión del Concejo, el cual puedes conocer incluso por dentro, ya que se puede visitar.

Para no perderte nada durante tu visita, en la misma plaza se encuentra la Oficina de Turismo, ya que podrán facilitarte mucha más información para ahondar en la historia de este precioso pueblo.

3. IGLESIAS

Como te decíamos al principio, Sepúlveda llegó a contar hasta con 15 edificios religiosos en su época de mayor esplendor, aunque muchas de ellas se han ido perdiendo con el paso del tiempo.

Algunas han resistido el paso del tiempo y se conservan en muy buen estado. Entre las visitas imprescindibles se encuentra la Iglesia de San Salvador, originaria del siglo IX, que no solamente es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura románica, sino que es una de las más antiguas de la provincia.

La Iglesia de San Bartolomé, muy cerca de la Plaza Mayor, también es otro ejemplo del estilo románico y su mayor encanto es la escalinata desde la cual se puede acceder a su interior.

Otro punto clave es el Santuario de la Virgen de la Peña, con cueva incluida, situado algo más alejado del casco histórico, donde las vistas son impresionantes, y es que desde el mirador, podrás observar una panorámica espectacular del comienzo de las Hoces del Duratón, aunque no es el único en el pueblo, ya que el Mirador de Zuloaga ofrece una perspectiva preciosa de la villa (ten en cuenta que sólo se puede llegar a él en coche).

4. MUSEO DE LOS FUEROS

Volviendo hacia el casco antiguo, nos podemos topar con la Iglesia de Santos Justo y Pastor, lugar que acoge este ilustrativo museo que cuenta la historia de Sepúlveda.

El precio de la entrada es 3€, y podrás comenzar el recorrido con una breve explicación para conocer las bases de la historia sepulvedana, y, posteriormente, recorrer una amplia exposición repleta de escultura, pinturas o textiles, entre otros, que abarcan desde los siglos XIII al XVIII.

5. IGLESIA DE SANTIAGO

Esta iglesia ya no es un espacio religioso y de hecho se la conoce también como la Casa del Parque, puesto que, después de haber sido restaurada, es el lugar sobre el que se asienta el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Parque Natural de las Hoces del Duratón.

Es el punto perfecto si tienes pensado realizar una ruta de senderismo para adentrate en las Hoces del Duratón, ya que te podrán facilitar la información que necesites, aunque eso sí, ten en cuenta que si tu visita es entre los meses de enero y julio, tendrás que solicitar permiso para visitar el parque en este mismo espacio interpretativo.

¿Y LAS FIESTAS Y LA GASTRONOMÍA?

Vamos por partes. En cuanto a las fiestas, la mayoría suelen ser en la época de verano. La primera es el tercer domingo de julio, donde se celebra la Fiesta de los Fueros, en la cual, la ciudad se engalana para rememorar la entrega de los fueros y se organiza un Mercado Medieval llenando las calles del pueblo con puestos de artesanos y productos típicos, amenizado por actuaciones callejeras.

La segunda fiesta se celebra el 23 de agosto con las Fiestas del Diablillo, una tradición con cientos de años en la que se dice que es la única noche del año que San Bartolomé libera al Diablo. De ahí que se celebre a los pies de la iglesia de San Bartolomé con una gran hoguera.

Por otra parte, en lo que se refiere a la gastronomía sepulvedana, no dista mucho de lo que se come típicamente en la provincia de Segovia, donde platos como el lechazo asado, la sopa castellana o el ponche segoviano harán que se te haga la boca agua…

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