Turismo rural en Las Lagunas de Ruidera

Alejandro Magnum_Flickr

Quién nos iba a decir que en un paisaje tan rudo y tosco como La Mancha nos íbamos a encontrar con uno de los humedales más grandes y hermosos de la Península Ibérica. Pero ahí está, sorprendiendo a visitantes venidos no solo de toda España, sino de todo el mundo. Así es, hablamos de Las Lagunas de Ruidera.

Declaradas como Parque natural, se sitúan entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, extendiéndose a lo largo de 4.000 hectáreas, donde nacen un total de 16 lagunas de agua turquesa donde la corriente fluye de unas a otras, creando vertiginosas cascadas y torrentes a su paso.

No es de extrañar que sea un destino natural cada vez más visitado, pues además de disfrutar de la belleza de su entorno, en ellas se pueden realizar multitud de actividades: desde bañarse en sus humedales cristalinos, hasta practicar deportes de aventura como la pesca deportiva, el submarinismo, el kayak, la vela…¡y un largo etcétera!

Y en este amplísimo terreno, os preguntaréis, ¿por dónde empezamos a verlas? Para facilitaros la visita, os hemos recopilado los lugares imprescindibles que no os podéis perder. ¿Preparados?

Castillo de Rochafrida y Cueva de Montesinos

Pablo Sanchez_Flickr

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Dirigiéndonos hacia Ossa de Montiel, encontramos un caminito de tierra que nos lleva hasta el punto más alto de las lagunas: la Cabeza de San Pedro, que sirvió de escenario para las famosas aventuras de Don Quijote de La Mancha.

Allí se sitúa el Castillo de Rochafrida, una fortificación árabe levantada en el siglo XII. La leyenda dice que en él vivía una dulce doncella que sollozaba por la ausencia de su amado. Una romántica histórica para un paisaje de cuento.

Junto a él, se sitúa la Cueva de Montesinos, en cuyo interior hay una pequeña laguna que conecta con el resto a través de corrientes subterráneas. Sin lugar a dudas, un rincón que encantará a los aficionados a la espeleología.

Mirador de El Cerro de Canteras

A las afueras del pueblo de Ruidera, encontramos un mirador con una panorámica de infarto, desde donde podréis ver no solo una, sino dos de las lagunas que forman el Parque: la laguna del Rey y la laguna Colgada. Un paisaje de aguas turquesas únicamente interrumpido por el intenso verde de la vegetación.

alvarop gl_Flickr

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La Laguna Colgada

En la central hidroeléctrica de Santa Elena se inicia la que es la laguna más grande de todas, la Colgada. Su extensión supera casi alcanza los 2.500 metros2, y su profundidad llega a los 40 metros en su zona central. Con estos datos, no es de extrañar que sea una de las mejores zonas para observar especies acuáticas.

santiago lopez pastor_Flickr

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Embalse de Peñarroya

Desde Argamasilla de Alba, en Ciudad Real, sale un camino que nos lleva a los pies del embalse de Peñarroya, un increíble paisaje de aguas azuladas. Para mayor encanto, se sitúa junto al Castillo de Peñarroya, una fortificación medieval ubicada sobre un risco que nos regala una de las mejores vistas del Parque.

Luiyo_Flickr

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Municipios con encanto

Aunque la mayoría de las lagunas se enclavan en el municipio de Ossa de Montiel, el Parque se extiende a lo largo de varias localidades, como Ruidera, Argamasilla de Alba, Almagro o Campo de Criptana, lo que os permitirá combinar el turismo natural con las rutas históricas y culturales. Una oportunidad única para conocer la historia más profunda de La Mancha.

Alejandro Mezcua Gonzalez_Flickr

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Naturaleza, deporte, cultura….las Lagunas de Ruidera son un destino perfecto para los viajeros más exigentes. Un oasis de paz que no os podéis perder.

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