Las mejores bodegas para visitar en Valladolid

Angela Llop-FLICKR

Si por algo es conocido nuestro país, es por su riquísima cultura del vino, anhelada e incluso, imitada por algunos países que saben valorar uno de nuestros mejores productos.

Hay muchas bodegas, todas ellas repartidas por distintas zonas del país, aunque quizás sea Valladolid, una de las más prolíferas en cuanto a cantidad de vinos.

Además, cada vez son más comunes las actividades ligadas al vino, contando con muchas bodegas ya, que organizan catas y visitas por sus instalaciones, mostrando así el proceso de producción, y el posterior resultado.

Además, bajo el manto de la provincia de Valladolid, se esconden hasta cinco denominaciones de origen, que son: Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro, y Tierra de León, por lo que no te costará mucho encontrar una copa con el mejor sabor de esta tierra. Lo complicado será elegir con cuál de todos quedarte.

Si eres amante de esta actividad, o te estás iniciando en ello, lee atentamente porque te vamos a ofrecer una guía de las que no deberías perderte.

 

Bodegas Emina

Miguel Cortés-FLICKR

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Se encuentra dentro del pueblo de Medina del Campo, en el que, bajo la D.O Rueda, se producen en sus instalaciones las mejores botellas.

Sus instalaciones se extienden en más de 100.000 metros cuadrados donde os espera una sorpresa muy agradable: aquí no solo hay vino. Y además, en su construcción resalta el diseño y la modernidad de nuestros días, que supone un lavado de cara para estas bodegas.

Si decides visitarla, cosa que te recomendamos, vas a poder disfrutar de 4.000 metros de planta en la que se reparten las acciones de recogida, prensado, tratamiento y embotellado del vino. De todo esto vas a poder disfrutar.

Además, justo al lado se descubre su sorpresa: una almazara donde también vas a poder disfrutar de una visita por sus instalaciones.

Las posibilidades de esta bodega son infinitas, ya que se cultivan vid y olivo, con sus productos finales que terminaréis por catar en su sala.

 

Bodegas Naia

Jennifer-FLICKR

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La Seca fue el lugar elegido para construir estas bodegas que hoy en día, se han convertido en pioneras de esta actividad tan nuestra.

Sus cepas, plantadas en vaso y siguiendo la técnica más tradicional, dan vida a sus uvas Verdejo en más de 23 hectáreas que se reparten en dos zonas. La primera, que es la más amplia y a la que más se dedican, son 20 hectáreas de uva vieja, de más de 40 años; y el resto, dedicado a la más jóven, con 15 años.

La particularidad de su sabor reside en su clima, que contrasta entre los inviernos más gélidos, y los veranos más secos y calurosos, que hacen de estas uvas, productos resistentes y con sabores en los que se modula la acidez del vino de manera natural.

 

Bodegas Emilio Moro

maymonides-FLICKR

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Nos desplazamos ahora hasta Pesquera de Duero, donde te esperan los cultivos más exclusivos con D.O Ribera del Duero, en su vertiente vallisoletana.

Y aquí, en la popularmente llamada Milla de Oro del vino, nos encontramos con los caldos de Emilio Moro. Tres generaciones produciendo uno de los mejores vinos de la zona, le han servido para conocer a fondo y perfeccionar las técnicas de cultivo y producción.

La visita a esta bodega duran aproximadamente una hora y cuarto, pudiendo realizarse en conjunto con otra, que es Cepa 21, y ascendiendo hasta las tres horas de visita.

Además, su emplazamiento es único, ya que se encuentra bajo la atenta mirada del castillo de Peñafiel, un emblema de la zona indiscutible.

 

Bodegas Yllera

Anabel Carrión-FLICKR

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A unos 40 kilómetros del centro de Valladolid, nos encontramos con Rueda, un emplazamiento ideal para que disfrutes de una ruta por las instalaciones de las Bodegas Yllera.

Sus instalaciones son originales, de las más sorprendentes e incluso, con mucha historia. Se extienden en sus cuevas de origen mudéjar, a 20 metros bajo tierra, las barricas que dejan descansar sus vinos, y que sólo se dejan ver con un tenue hilo de luz.

La visita, además de la cata de vinos y tapas, incluye una comida, o una cena típica castellana regada con los vinos más típicos de este grupo, en caso de solicitarlo y en su restaurante que conserva una esencia muy agradable, con túneles abovedados y luces tenues.

 

Como ves, disfrutar del vino. Perdón. Disfrutar del buen vino, es posible dentro de la provincia de Valladolid, donde hay una gran cantidad de bodegas, y una arraigada tradición de la que ser partícipes.

¡Disfruta de Valladolid!

 

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