Mejores destinos para las vacaciones de Septiembre

El verano no tiene por qué terminarse hasta que tú lo decidas. La mayor parte de la gente aprovecha los meses de junio, julio y agosto para salir de vacaciones, pero eso no significa que sean los únicos momentos del año para salir de la burbuja de la rutina.

Septiembre es un mes tan bueno como cualquier otro, e incluso mejor, porque empieza a llegar ese tiempo en el que no te achicharras con 40º a la sombra, y tampoco te congelas con el más mínimo soplo del viento.

Especialmente aquí en España, septiembre suele conllevar una temporada de temperaturas agradables que se pueden aprovechar para hacer una pequeña escapada justo antes de que se agoten los días de vacaciones. Viajar a finales de verano cuenta con algunas ventajas que a lo mejor no te has planteado, así que en este artículo te las contaremos, sugiriendo a la vez unos cuantos destinos en los que te lo podrás pasar estupendamente.

Abróchate el cinturón, y prepara una maleta —y no te olvides de meter una manga larga por si las moscas—, y elige uno de estos lugares para irte de vacaciones en septiembre.

Roquetas de Mar

Las tierras andaluzas son ideales para visitar en cualquier época del año. Además, cuenta con playas kilométricas en las que aún existe la posibilidad de bañarte sin salir medio congelado del mar.

Algunas de estas bonitas playas son las de Aguadulce, las Salinas o playa Serena.

Pero no todo es sol y playa. También puedes pasear entre Roquetas de Mar y Aguadulce y descubrir algunos de sus otros encantos, como el Castillo de Santa Ana, que es un antiguo fuerte militar del siglo XVI cuya función era servir de escudo contra los ataques de los piratas.

Al lado de este se encuentra el Faro de Roquetas, que ya no está en uso, pero en su interior guarda una sala de exposiciones que varían a lo largo del año.

Y no podemos olvidar el puerto, lleno de bonitos barcos, veleros y lanchas que descansan de sus aventuras en el mar. Además, en esta zona hay muchos restaurantes en los que sirven el pescado más fresco del mercado.

Sevilla

Visitar Sevilla en los meses de pleno verano es como tirarse de cabeza a la boca de un volcán activo. No son pocos los turistas que se han quedado con las chanclas pegadas al asfalto, por eso no es tan mala idea esperar un poco e ir a esta ciudad en septiembre.

Y es que Sevilla es una de las ciudades con más salero de España, llena de monumentos, museos, plazas, y conocida por su gente de lo más carismática y amigable.

Si te decides a ir allí, te recomendamos algunos de sus lugares imprescindibles. Son muchos para condensarlos solo en este artículo, así que solo mencionaremos unos cuantos:

  • El Real Alcázar de Sevilla. Declarado Patrimonio de la Humanidad, es un emplazamiento palaciego del siglo XI que ha visto crecer a la ciudad a lo largo de los siglos. Eso sí, asegúrate de comprar las entradas para verlo por adelantado para no tener que comerte las colas de espera kilométricas que se suelen formar.
  • La Torre del Oro. Es uno de los monumentos más distintivos de la ciudad, situada en la orilla del río Guadalquivir que divide la misma en dos. Es Bien de Interés Cultural desde 1931, y en su interior acoge el Museo Naval de Sevilla.
  • Barrio de Triana. Probablemente el más conocido de toda Sevilla. Puedes acceder a él cruzando el puente de Triana, y tomar unas deliciosas tapas en la calle Betis —que viva manque pierda—.

Mojácar

Volvemos de nuevo a Almería, aunque esta vez nos quedamos en Mojácar. Para los que buscan un ambiente algo más rural, es el lugar perfecto. El pueblo tiene un encanto de lo más característico, con calles laberínticas, casitas de fachada blanca y los balcones inundados de flores de vivos colores.

Quedarte en Mojácar significa tener el mar, la montaña y el desierto a un tiro de piedra. Se convierte así en un destino completo al que ir.

Se divide en las áreas de Mojácar Playa y Mojácar Pueblo, que está en el interior, a unos pocos kilómetros de la zona costera.

En la primera encontrarás el ambiente marítimo con chiringuitos, locales de playa y espacios para practicar deportes acuáticos, mientras que el segundo se centra más en el patrimonio histórico del pueblo. Puedes pasearte por el Arrabal (barrio judío), o ver la estatua de la Mojaquera (monumento a las mujeres de la localidad) junto a la iglesia de Santa María.

Ibiza

Te estarás preguntando por qué metemos Ibiza en este ranking, teniendo en cuenta que es por excelencia uno de los destinos veraniegos en España, especialmente para los guiris. Pues precisamente porque en septiembre, cuando los extranjeros se van, nosotros venimos.

El volumen de gente empieza a bajar en este mes, así que es la oportunidad para viajar a las islas Baleares en general y disfrutar de sus lugares de interés sin que estén tan masificados como los solemos conocer.

No hay por qué preocuparse con el tema de las fiestas, porque en Ibiza tiras una piedra y pueden aparecerte cuatro personas de relaciones públicas invitándote a una con total facilidad.

Si por otra parte prefieres dedicarte a los planes tranquilos, no tienes más que coger el coche y recorrerte algunos de los rincones con más encanto de la isla, como Dalt Vila, que es el casco histórico de Ibiza. Eso sí, te recomendamos llevar un calzado algo más robusto que unas chanclas porque las cuestas de este sitio son para subirlas por lo menos con unas zapatillas.

Salou

Dirigiéndonos hacia el norte por el Mediterráneo, te sugerimos quedarte en Salou durante tu escapada de vacaciones en septiembre. Este lugar de Tarragona cuenta con bastantes atractivos, siendo uno de los más conocidos PortAventura, un parque de atracciones donde podrás divertirte con amigos o familia, si quieres hacer especialmente felices a los más peques de la casa.

Por si te parece poco, también tiene una serie de buenas playas de agua templada bañadas por las corrientes del Mediterráneo. La más conocida es la playa de Llevant, pero también se puede ir a las dels Capellans, Ponent y algunas otras más.

La ciudad destaca por algunas de sus casas con diseños originales modernistas, estilo que comparte el Paseo Marítimo de Jaume I, flanqueado por palmeras a lo largo de sus 2 kilómetros de longitud. Al final del mismo se encuentra un monumento a Jaime I.

El Camí de Ronda recorre buena parte de la costa catalana, contando con un pequeño tramo que puede ayudarte a descubrir las costas de Salou. Las vistas son impresionantes y ayuda a olvidarse un poco del bullicio de la ciudad para mezclarse con la naturaleza.

Es un recorrido de menos de 7 kilómetros que termina en el Cabo de Salou.

San Sebastián

Esta ciudad es un buen destino en cualquier época del año, no sirve de nada engañarse. San Sebastián es en si uno de los destinos favoritos de la gente al ser una ciudad grande, con playas y todo tipo de comercios y alojamientos lujosos.

Como en todo el País Vasco, en esta ciudad se come de vicio, y puedes sobrevivir sin problema alguno a base de pintxos durante toda tu estancia.

La Playa de la Concha está vigilada por los montes Igueldo y Urgull, en un momento del año en el que el tiempo aún acompaña para darse un baño. Aunque si le preguntas a cualquier vasco, probablemente te conteste que hasta en enero el agua está estupenda.

El entretenimiento está garantizado en esta ciudad gracias a su increíble cantidad de monumentos como la Catedral del Buen Pastor, que mira directamente hacia la Basílica de Santa María del Coro.

Como sabrás, San Sebastián también es el anfitrión de varios festivales de lo más prestigiosos alrededor del globo, como el de cine o el de jazz. En septiembre precisamente se celebran las fiestas vascas, el Donostia Festibala, y a finales de mes, ese famoso festival de cine.

Calpe

Terminamos este ranking con un lugar de lo más tranquilo: Calpe (Alicante). Se encuentra muy cerca de Benidorm, pero menos masificado y más sencillo. En este pueblo hay decenas de apartamentos y hoteles a pie de playa desde los que podrás disfrutar de las maravillosas vistas del Peñón de Ifach.

En este lugar abundan los puestos de playa y ambientes tranquilos en sus pubs y bares frente al mar. Además, su playa cuenta con la bandera azul y aguas cristalinas de lo más limpias, en las que puedes practicar algunos deportes acuáticos.

Disfrutarás de paseos en los alrededores de las Salinas, donde habitan peces y flamencos rosados raros de ver en la naturaleza. Los más pequeños no perderán la oportunidad de disfrutar, porque siempre suele haber una pequeña feria con un par de atracciones montada cerca de las salinas o el paseo marítimo.

Es un destino dedicado a aquellos que quieren centrarse en ‘hacer nada’ durante las vacaciones, liberarse del estrés y regresar volviendo frescos como una rosa.

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