Escapada Fin de Semana Salamanca

Salamanca

Se pueden contar con los dedos de las manos las ciudades que atrapan, y Salamanca forma parte de ese escueto grupo de escenarios mágicos.

Un marco incomparable; un óleo coloreado por la historia, y que cambia con las gentes, sin perder su identidad histórica pero sin quedarse atrás. Una perfecta fusión del ayer y el hoy que inspira cultura, diversión y aprendizaje.

En definitiva, un lugar clave para visitar que, siendo sinceros, no sabemos si podría dejar al descubierto todos sus secretos en dos días porque como diría más de uno; Salamanca es mucha Salamanca.

Comienza nuestro tour de dos días que sabrán a poco.

 

Sábado por la mañana

Después de un sueño reparador, toca levantarse con la curiosidad de un niño. Con la necesidad de descubrir un lugar que no conoces y sobre todo, con todo el tiempo por delante.

10.00. Salimos con dirección a uno de los emblemas de la ciudad, la Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen. No hará falta que te acerques mucho a ella, pues su imponente fachada en la que se mezclan las corrientes gótica, barroca y renacentista hablan por sí solas.

Para lo que sí tendrás que acercarte es para ver el llamativo y algo desconcertante astronauta, en uno de los laterales de la Puerta de Ramos. Un elemento esculpido para llamar la atención del visitante.

Catedral Nueva

Miguel A. Pajares / FLICKR

¿Cuál es el motivo de su presencia?

El cambio de mentalidad. Durante su rehabilitación en el año 1992, el autor decidió materializar en este peculiar habitante de la catedral, el símbolo de la modernidad.

Catedral Nueva y el astronauta

Catedral Nueva y el astronauta

 

12.00 Pasamos ahora por la Catedral Vieja, junto a la anterior. Un total de dos construcciones de este tipo que, junto con Zaragoza, son las únicas que, entre su patrimonio encuentran dos catedrales.

El motivo de la confluencia de ambas fue la necesidad de dar cabida a toda la población, que se encontraba en constante crecimiento.

Catedral Vieja

Enrique López Tamayo /FLICKR

Están comunicadas y visitar sus interiores te hará creer en la magia. Te recomendamos que subas hasta la torre, en un camino en el que los peldaños se estrechan tanto que te costará encontrar un hueco entre el concurrido paseo, que se ha tenido que regular con un curioso semáforo para evitar aglomeraciones. Pero merece la pena. Una de las mejores panorámicas de la ciudad.

 

Sábado a mediodía

14.00 Hora de comer. Con tanto escalón las tripas han empezado a rugir y es normal. Tranquilo que todo esfuerzo tiene su recompensa y en esta ciudad, la recompensa es a lo grande.

Una vez que hemos recorrido parte del conjunto patrimonial, te recomendamos una de las calles con más vida de la ciudad, la Calle Van Dick.

Pinchos de Salamanca

Aquí se agolpan multitud de establecimientos que ofrecen las clásicas tapas y los pinchos.

Ya te lo decíamos. Una buena recompensa.

 

Sábado por la tarde

16.30 Con las pilas recargadas y el estómago lleno comienza nuestra ruta de la tarde. Como punto de partida la Calle Gibraltar, donde podrás observar un edificio que, a priori no encaja con el estilo del resto de los monumentos.

Casa Lis y la catedral

Casa Lis y la catedral

Estás en la Casa Lis, un antiguo palacete que tiene como singularidad, el título de único elemento modernista. Y si te ha impresionado por fuera, espera a ver el interior.

Casa Lis y su fachada

Casa Lis y su fachada

Las vidrieras, galerías y el lucernario intentarán captar la atención de tus retinas, que no sabrán decidirse a cual prestar atención. Tómate tu tiempo y disfruta.

18.00 El Huerto de Calixto y Melibea es nuestra próxima parada. Justo delante de la Casa Lis. Su importancia en el mundo de la cultura comienza gracias a Fernando de Rojas, quien escogió este espectacular escenario para centrar una de sus novelas más reconocidas. Disfrutar de un escenario real no es algo que se pueda hacer todos los días. Disfrútalo.

Huerto de Calixto y Melibea a la entrada

Huerto de Calixto y Melibea a la entrada

19.00 Y saliendo de aquí, aprovechamos el paisaje que nos deja su localización, a los pies de la antigua muralla y con vistas del río Tormes, cruzado por el Puente Mayor o puente romano.

El puente romano y vistas

El puente romano y vistas

Sábado por la noche

20.30 Tras un tranquilo paseo, disfrutando del ambiente y el entorno, te traemos a la Plaza Mayor. No podrás dejar de mirar los medallones que se reparten por las fachadas y que le ponen cara a los personajes más ilustres de la historia de Salamanca.

Plaza Mayor desde el soportal

Plaza Mayor desde el soportal

Una estructura que, aunque muchos no lo saben, es irregular. Aquí solo una cosa puede interrumpir la calma que ahora te brinda este emblema. La tuna.

No te asustes si ves grupos de jóvenes cantando en mallas, es lo mejor que te puede pasar. Ya poco queda de la ciudad que no hayas vivido.

La Tuna en la Plaza Mayor

La Tuna en la Plaza Mayor

Y mientras la música continua escuchándose cada vez más lejos, tú cada vez más cerca de los bares que se encuentran en los soportales.  Es hora de cenar y, ¿por qué no? De tomar una copa para cerrar un día de diez.

 

Domingo por la mañana

09.00 Esperamos que la última copa de ayer no se alargara demasiado porque toca ponerse en pie, que te hemos preparado una ruta que no puedes perderte. Ahora nos vamos a uno de los emblemas de la ciudad; la Universidad.

Fachada de la Universidad

Fachada de la Universidad

Como seguramente algo os hayan contado ya, os lo explicamos. A los pies de su fachada miles de turistas señalando algo, dando indicaciones. ¿Y esto? Porque hay que buscar la rana. Y sí, está sobre la calavera. ¿Cuál de todas? Eso no te lo desvelamos.

Lo que si te decimos es que es una de las miles de figuras que se recogen en este frontal y que se ubica ahí con un claro mensaje: advertir a los estudiantes.

Encuentra la rana

Jacinta Lluch Valero /FLICKR

La rana en este caso significa la tentación, que situada sobre la calavera indicaba que sucumbir a esta no traería muy buenos resultados (académicamente hablando).

10.30 Nos desplazamos ahora hasta la Casa de las Conchas; un edificio gótico del siglo XV, construido a raíz de la boda entre María de Pimentel y Rodrigo Arias donde en la fachada, como su propio nombre indica, se reparten conchas y flores de Lis, que simbolizan los escudos de ambas familias.

Fachada de la Casa de las Conchas

Fachada de la Casa de las Conchas

12.00 Nuestros pasos nos llevan esta vez a la última parada antes de recargar fuerzas. La Universidad Pontifica, en la misma calle. Un elemento digno de admirar.

Un paseo por la Universidad Pontificia

Bea Ackles /FLICKR

Domingo mediodía

13.30 No podéis iros de Salamanca sin disfrutar de su gastronomía más típica y por eso, cualquier restaurante o bar cercano puede servirte para ello. Chanfaina salmantina y hornazo son dos opciones para sentirse charro, charro.

Chanfaina salmantina

Puntillo /FLICKR

Hornazo

Luis Rodríguez /FLICKR

15.30 Para ponerle la guinda al pastel (y nunca mejor dicho) mientras disfrutas de la cultura que emanan sus paredes, el Café Novelty, en plena Plaza Mayor, es uno de esos establecimientos que son casi de culto. Y es que, las tertulias con los personajes más ilustres como Miguel de Unamuno, eran diarias. Además, fue entre sus muros, donde se creó Radio Nacional de España así como la Unión Deportiva Salamanca.

Café Novelty

Gabillo /FLICKR

Domingo por la tarde

17.00 La magia de esta ciudad está incluso bajo tierra y prueba de ello es la Cueva de Salamanca, que es uno de los restos de lo que un día fue la Iglesia de San Cebrián. Además esta cueva tiene leyenda. Una relacionada con el demonio, quien disfrazado de sacristán eligió a varios alumnos que deberían estudiar artes ocultas

Cueva de Salamanca

Francisco Parralejo Masa /FLICKR

Y para cerrar la visita, un paseo por la calle comercial por excelencia. La Calle Toro, donde podrás comprar un obsequio para aquellos que no hayan tenido la suerte de acompañarte en esta ruta por la Salamanca más impresionante.

Si hay un elemento que sin duda es característico de Salamanca, son los motivos charros, hoy presentes en abalorios y bisutería. Seguro que aciertas.

De camino, y aunque no suene muy cultural, te aconsejamos que te pases por el buque insignia de la compañía Inditex, un establecimiento ubicado en lo que fue un convento, conservándose entre las prendas, los muros de piedra natural.

Calle Toro

Amit /FLICKR

Y no olvides hacer fotos, aunque mejor, vuelve. Salamanca te espera con los brazos abiertos.

 

¿Sabías que…?

…La ciudad ha puesto en marcha una iniciativa para fomentar el turismo; Salamanca Card. Una tarjeta que, eligiendo entre 24 o 48 horas y por un coste que no sobrepasa los 20-25 euros, permite la entrada a monumentos, museos y lugares emblemáticos, permitiendo así el ahorro a sus visitantes.

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