8 castillos imprescindibles en la provincia de Ávila

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Si hay algo que la provincia de Ávila tiene, además del gran encanto de sus entornos rurales, es la conservación de su patrimonio.

En la misma ciudad de Ávila, tenemos un gran ejemplo, con su inmensa muralla, una de las mejores conservadas en el mundo, que rodea a su casco antiguo, donde tanto la Catedral, iglesias o casas señoriales se extienden a lo largo y ancho de su entramado de calles.

Pero Ávila no es la única ciudad con estas características, y es que muchos pueblos de la provincia se han labrado su fama gracias a sus castillos, algunos por su imponente figura, y otros por las leyendas que se levantan en torno a ellos.

Además, su ubicación suelen ser en puntos estratégicos, con impresionantes vistas que dominan el paisaje en lugares como la zona de la Sierra de Gredos, o en las extensas planicies de los campos de cultivos.

¿Te apetece retroceder en el tiempo, y visitar algunos de estos castillos? Pues, síguenos, que… ¡empezamos la ruta!

CASTILLO DE DON ÁLVARO DE LUNA

Para que te puedas situar, nos encontramos a las faldas de la Sierra de Gredos, en Arenas de San Pedro, la localidad más importante del Valle del Tiétar.

Su origen se remonta a finales del siglo XIV, cuando el Condestable Dávalos manda su construcción como fortaleza defensiva, pero hay que decir que no es el único nombre que tiene, ya que también es conocido como el Castillo de la Triste Condesa.

¿Te preguntas si este nombre esconde alguna leyenda? Pues efectivamente, puesto que los lugareños cuentan que tras la decapitación de Don Álvaro de Luna, uno de los nobles que residió en este castillo, Doña Juana de Pimentel, su esposa, después de morir, seguía buscando a su amado, deambulando por el pueblo y regresando al castillo antes del amanecer entre sollozos por no haberle encontrado.

Su interior, el cual puedes visitar, se conserva como museo con antiguas armaduras y objetos de la época, donde podrás disfrutar de una panorámica espectacular de la Sierra de Gredos desde lo alto de su muralla.

CASTILLO DE LA ADRADA

Este monumento, declarado Bien de Interés Cultural, fue construido entre finales del siglo XIV y principios del XV, coincidiendo con el otorgamiento del título de Villa a la localidad por parte de Enrique III, el cual fue residente del mismo durante algún tiempo y que contó con la visita de los Reyes Católicos.

La nobleza castellana, en términos generales, lo usaban como un lugar de distracción, en el que pasar temporadas disfrutando de los paisajes de La Adrada y organizando cacerías en el monte.

Es uno de los castillos mejor conservados y si te animas a visitarlo, nada más entrar, mediante el puente levadizo, te transportarás al medievo, para descubrir el patio porticado y la iglesia gótica, sin olvidarte de subir hasta sus torres… ¡las vistas son impresionantes!

CASTILLO DE MOMBELTRÁN

Seguimos por el Valle del Tiétar, esta vez, para visitar la localidad de Mombeltrán, donde la figura de su imponente castillo nos recibe.

Está situado a las afueras del casco urbano, sobre un pequeño cerro desde donde se disfrutan unas esplendorosas vistas de la Sierra de Gredos.

Esta robusta fortificación, fue edificada a mediados del siglo XIV, para, posteriormente, pasar a manos del Duque de Alburquerque, nombre por el que también se denomina al castillo, como regalo de Enrique IV, como muestra de su amistad.

Su figura exterior sobresale por los torreones circulares, uno en cada esquina del castillo, y su interior, a pesar de estar una parte en ruinas, conserva algunas columnas, escaleras o muros interiores.

CASTILLO DE VALDECORNEJA

En el Barco de Ávila, uno de los puntos más elevados de la provincia, y a orillas del río Tormes, es donde encontramos este castillo.

Esta fortaleza ha sabido aguantar el paso del tiempo y su estado de conservación es muy bueno manteniéndose en pie todavía sus cuatro torres circulares o la Torre del Homenaje, en una planta cuadrada.

Es originario del siglo XII y era la ubicación de un antiguo castro vetón, aunque posteriormente, en los siglos XIV y XV fue remodelado, y en la actualidad es una propiedad perteneciente a la Casa de Alba.

Como dato curioso, durante el siglo XIX tuvo uso como cementerio municipal, así que… ¡ten cuidado por dónde pisas!

CASTILLO PALACIO MAGALIA

Este es, quizás uno de los castillos más peculiares que se pueden encontrar en la provincia de Ávila, concretamente en la localidad de Las Navas del Marqués.

La notable diferencia entre con otros castillos es su estilo renacentista, aunque sus orígenes también son antiguos, puesto que la Torre del Homenaje está datada en el siglo XIII, mientras que el resto del conjunto fue ordenado construir Don Pedro Dávila, primer Marqués de las Navas, a mediados del siglo XVI.

Desde 1931 está catalogado como Monumento Nacional y tanto sus bonitos jardines como el interior se pueden visitar, incluso con la posibilidad de ir con guía para conocer todos los detalles del origen e historia de este castillo.

CASTILLO DE BONILLA DE LA SIERRA

Bonilla de la Sierra se encuentra en el Valle del Corneja y es, probablemente, uno de los destinos poco conocidos en Ávila, pero que es de una especial belleza y bien merece la pena visitar.

Su historia está muy ligada al clero, puesto que fue una villa destinada al retiro del Obispado de Ávila, usando el castillo como lugar de descanso.

Aunque la construcción original data del siglo XII, no es hasta el siglo XIV en que se remodela y reforma gran parte de su estructura hasta ofrecer el aspecto actual, a pesar de no conservarse enteramente.

Consta de un recinto amurallado en el que se colocan estratégicamente diversas torres de planta circular, y se conserva, además, la Torre del Homenaje.

CASTILLO DE VILLAVICIOSA

Este castillo se encuentra en Solosancho, una localidad a poca distancia de la capital de la provincia.

Su situación se debe a que, desde este punto, se controlaba el paso entre el Valle Amblés y la Sierra de la Paramera, motivo por el que a finales del siglo XV el noble Nuño González del Águila levanta esta fortificación.

En su estructura, de planta no muy convencional, cabe destacar la robusta Torre del Homenaje, y a la que se fueron añadiendo elementos en el siglo posterior.

Cabe mencionar que este monumento, junto con el Castro de Ulaca, han dado mucha fama a la localidad, acrecentada aún más por el Festival Luna Celta, que se celebra todos los años, donde el pueblo retrocede hasta los orígenes de sus antiguas culturas, convirtiendo sus calles y a sus gentes, en relatos vivientes de su historia.

CASTILLO DE ARÉVALO

Arévalo, la capital de la comarca de La Moraña, acoge este castillo, aunque también se le conoce como Castillo de los Zúñiga, ya que fue Don Álvaro de Zúñiga quien, en el siglo XV, ordenó su construcción.

A lo largo del tiempo ha sufrido diversas transformaciones, pero la figura representativa de su torreón se ha ido manteniendo, dándole su característico aspecto junto con su inusual planta pentagonal y estilo mudéjar, además utilizar el río Adaja y Arevalillo como foso natural.

Aunque tanto la villa de Arévalo como el castillo están muy ligados a la figura de Isabel la Católica, llegando incluso a rumorearse que fue su lugar de residencia durante la infancia, la realidad es que apenas pisó este castillo, no así la localidad, de la que se decía que era su favorita.

Hoy en día se utiliza como Centro de Exposiciones y Museo de Cereales, de la mano del Ministerio de Agricultura.

Nuestro recorrido llega hasta aquí, ya que nos podríamos extender infinitamente hablando sobre la multitud de castillos que se reparten a lo largo y ancho de la geografía abulense.

Esperamos haber despertado tu curiosidad histórica y que te animes a visitar alguno de estos bonitos castillos y, además, aproveches para conocer el rico patrimonio del entorno rural de Ávila.

¡Nos vemos en la siguiente ruta!

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